fbpx
Sevillaníssimo
El blog sobre Sevilla actualidad, eventos, actividades familiares, música,.. Todo lo necesario para estar al día.

La sociabilidad del perro es un factor genético

Identifican en los canes los genes que les hacen buscar el contacto humano, los cuales, sorprendentemente, están relacionados con trastornos como el autismo o la esquizofrenia en las personas

Los perros han acompañado al hombre desde hace al menos 15.000 años, cuando surgieron de entre los lobos más mansos, curiosos o interesados que se acercaban a los asentamientos de nuestros antepasados. Desde entonces, han formado parte de la familia humana, desarrollando diferentes habilidades sociales que les permiten comunicarse y cooperar con nosotros como ninguna otra especie es capaz. Por ejemplo, forman vínculos afectivos con sus dueños, son sensibles a nuestros gestos y se sabe que reconocen nuestras emociones en las expresiones faciales. Además, intentan comunicarse con las personas, buscando su atención o dirigiéndose a ellas cuando necesitan ayuda para resolver un problema.

Y al parecer, esa exuberancia social canina se debe básicamente a dos genes, que también tienen un rol importante en una enfermedad que afecta a los humanos, el síndrome de Williams-Beuren. Las personas que padecen este trastorno muestran una serie de síntomas, incluida una sociabilidad extrema e indiscriminada y enfermedades como el autismo, la esquizofrenia o la agresión en adolescentes con trastorno de déficit de atención.

Científicos de la Universidad de Oregón, de Princeton y de otras instituciones han publicado un estudio en la revista Science Advances en que han logrado identificar en los perros mutaciones en dos genes en una región de un cromosoma que estaba asociado a la hipersociabilidad de los animales y que también está vinculado a este trastorno del desarrollo humano.

Para ello realizaron un experimento con 18 perros, tanto de pura raza como mezcla, y 10 lobos criados en cautividad. A pesar de estar ambos grupos de animales en contacto con los humanos, los canes eran mucho más sociales que los lobos. Tanto unos como otros saludaban a los humanos, pero los perros continuaban interactuando con ellos mucho más tiempo, incluso si no los conocían.

El síndrome de Williams-Beuren es un trastorno del desarrollo que produce retraso mental, una apariencia de “elfo”, y que la persona sean extremadamente sociable. Este síndrome está causado por la pérdida de parte del cromosoma siete. Estudios anteriores ya habían identificado que en el perro esta región se hallaba en el cromosoma 6, y que parecía ser relevante en la historia de la evolución canina. Los científicos vieron que una gran variación en esta región afecta a la severidad de la enfermedad y a la personalidad de las personas. Y lo mismo vieron que ocurría con los animales.

Un perro frente a un bebé
Un perro frente a un bebé (YapOriginals / Getty Images/iStockphoto)

Así, han observado que los perros que son más sociables tienen más alteraciones en esos genes que los lobos, animales más solitarios y distantes. Y es más, los perros más sociables también tienen más alteraciones en esos dos genes que perros menos ‘simpáticos’. También ocurre lo mismo en los ratones, cambios en ese gen hace que los roedores sean más “amigables”.

Este estudio se suma a investigaciones previas que ya habían hallado genes vinculados a rasgos clave de los perros, como su tamaño o la variación en el pelaje; incluso un trabajo mostró cómo humanos y perros refuerzan sus lazos de unión al mirarse. No obstante, hasta el momento apenas había investigaciones que lograran vincular genes a comportamientos determinados. Y en este sentido, este estudio es el primero que ha logrado hallar las raíces de un comportamiento complejo como es la sociabilidad.

Además, señalan los autores de este trabajo, sus resultados aportan pruebas que sustentan la hipótesis de la supervivencia del animal más sociable durante el proceso de domesticación del perro. En los antiguos lobos, cuando se produjeron alteraciones en esos dos genes, el miedo se reemplazó por afabilidad y fue así como el ser humano ganó un nuevo compañero.

Te recomendamos que leas en Sevillaníssimo: Son simplemente adorables, fotografías de perros

 

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies